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Suesca

Escalar: un deporte para conectar con la Tierra y su historia

Fotografía
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A solo dos horas de Bogotá, los imponentes farallones de Suesca esconden fósiles marinos, historia indígena y una escuela de vida. Descubrimos el territorio de la mano de Zinnia y Alejandro, fundadores de Amada Montaña, donde escalar, más que un deporte, es un acto de memoria, salud y reconexión con la Tierra. 

Cuando éramos niños, una de las travesuras más frecuentes era escalar árboles, treparse en lo más alto de un muro, conquistar alturas que ponían nerviosos a nuestros padres. Pero crecimos y a veces nos puede más el miedo a las alturas que la adrenalina de la aventura. La escalada deportiva consiste en ascender sobre una roca o un muro artificial usando la propia fuerza. Podemos volver a ese juego que de niños nos emocionaba, ahora como disciplina deportiva o como una estimulante actividad recreativa al aire libre.

Zinnia Chocontá y su hijo Alejandro Camargo han estrechado muy fuertemente su vínculo gracias a la práctica de este deporte. La escalada los llevó a mudarse a Suesca y a fundar Amada Montaña, un emprendimiento que ofrece a los visitantes escalada, rappel y caminatas ecológicas. Zinnia es licenciada en Biología de la Universidad Pedagógica Nacional, y es docente de ciencias y matemáticas. Su vocación pedagógica y su amor por la naturaleza convierten los recorridos junto a ella en una experiencia de conexión con el entorno.

Eaedem res maneant alio modo. At hoc in eo M. Non potes, nisi retexueris illa. Scrupulum, inquam, abeunti; Quantum Aristoxeni ingenium consumptum videmus in musicis?aLa fortaleza física de esta mujer de Flandes, Tolima, que ha sido patinadora artística, jugadora de voleibol y paracaidista, contrasta con su forma pausada y serena de enseñar a cada paso. Gracias a su relato, Suesca revela ser mucho más que el principal destino de escalada en Colombia. Se trata de un lugar lleno de historia, bordeado por un tramo limpio y frío del río Bogotá, en el que habita el pez capitán; tierra de los muiscas, quienes compartieron sus saberes con los españoles y a quienes se debe el nombre Suehyca, que traduce “roca de las aves”, pues en los agujeros del farallón se encuentran nidos de pájaros.

La roca exige una conexión honesta con el cuerpo y concentración plena en el aquí y el ahora."

Para el ojo desprevenido, el farallón de Suesca es una monumental pared de roca. Para Zinnia, es un libro de historia natural abierto de par en par. “El farallón es una estructura rocosa con menos de 130 metros de altura donde en el periodo Cretácico golpeaban las olas del mar. Todos los huequitos que vemos son fósiles marinos: algas, corales, conchitas”, explica mientras nos invita a tocar su superficie. “Este farallón estuvo sumergido en el mar, luego en la orilla y llegó al interior del continente por el movimiento de las placas tectónicas de Cocos y del Pacífico”. Las líneas horizontales que lo atraviesan son las cicatrices que indican los periodos geológicos que ha vivido el farallón desde hace millones de años; esas marcas delinean hoy las más de 500 rutas para practicar el deporte de escalada.

A nuestro lado camina Alejandro, cargando las cuerdas, mosquetones y arneses que lo mantendrán suspendido a decenas de metros del suelo en un par de minutos. Alejandro se convirtió en escalador desde los cinco años. Ocurrió en el coliseo deportivo de la Universidad Pedagógica Nacional, Zinnia relata, “cuando iba a clases, la única posibilidad que yo tenía para una guardería era el coliseo. Lo llevaba en coche y mis compañeros lo cuidaban mientras yo tomaba las clases. En ese coliseo había un muro de escalada recién estrenado: ahí pasó de gatear a caminar y de caminar a escalar”.

Ella limpiaba los microscopios del laboratorio para sostenerse. Cuando Alejandro cumplió cinco años, mientras su mamá trabajaba en la tesis, un compañero le dio el ultimátum: “Zinnia, si no llevas a Alejo a las rocas para que veas el potencial que tiene, no te lo cuido más”. Cuando llegamos al farallón, él ya manejaba todos los equipos, y yo desde ese momento quedé enamorada de este lugar”. Desde entonces, hace ya 23 años, Zinnia siempre escala al lado de su hijo.

Conceptos en el deporte de escalada:

  • Cordada: una persona de total confianza que ayuda al escalador a asegurar la cuerda de vida mientras asciende.

  • Escalando: llamado con el que se anuncia que el o la escaladora está lista para ascender.
  • Asegurando: la cordada avisa al escalador que está lista la cuerda.
  • Tensión: el escalador pide a la cordada que apriete la cuerda, ya sea para descansar o enganchar las cintas.
  • Cuerda: el escalador necesita más cuerda para seguir subiendo, o necesita que le quiten la tensión.

Llegamos finalmente al punto de ascenso. Estamos frente a una ruta bautizada como El Canal de Panamá. En esta sección, el farallón alcanza los 80 metros de altura. “Para escalar debemos ubicar bien nuestros pies sobre la roca; la idea es tener tres puntos de apoyo, las piernas y una mano firmes, mientras con la otra vamos ascendiendo”, nos indica Zinnia. Para ella y Alejandro, la escalada es una extensión del autocuidado y la salud integral: física, mental y espiritual, pues la roca exige una conexión honesta con el cuerpo y concentración plena en el aquí y el ahora.

En principio, madre e hijo nos alientan a mover el cuerpo, calentar articulaciones y hacer estiramientos para luego equiparnos con los arneses, los zapatos, la cuerda y el casco para empezar a subir la montaña. “A la parte psicológica en la escalada le llamamos cabeza”, explica Alejandro, “cuando una persona se llega a asustar mientras está escalando, decimos: ‘le está dando cabeza’”. Para minimizar ese miedo, con ayuda de los guías se realizan prácticas a ras del suelo de cómo apoyarse y cómo descender cuidando el cuerpo. Alejandro y Zinnia brindan toda la confianza necesaria para subir sin preocupaciones.

Escalar en Suesca es, literalmente, subir por las paredes de un océano prehistórico, enseña a mirar la vida desde la cumbre, donde todo es más pequeño y liviano. Desde ahí, el bienestar de este deporte nos llena de libertad, con los pies firmes en la tierra y el corazón conectado a la naturaleza, tan espontáneamente como cuando éramos niños.

Tipos principales de escalada:

  • Escalada tradicional: es más amigable con el medio ambiente, ya que se usan los cams, friends y stopper, que son puntos de anclaje en la roca, y que tu cordada o compañero de escalada va a ir recogiendo en su escalada.
  • Escalada deportiva: se utilizan puntos de anclaje puestos permanentemente en la roca, como chapas, químicos o estaciones en las cuales se asegura el escalador.
  • Búlder: movimientos laterales en un muro de baja altura en el que el guía cuida constantemente la espalda del escalador.

Equipos para escalar:

  • Cascos de escalada ultralivianos: protegen la cabeza de cualquier golpe, o en caso de que piedras pequeñas o ramas caigan.
  • Arnés: se fija a la cintura y a los muslos, y se usa para anclar la cuerda de escalada con seguridad al cuerpo.
  • Talquera: una bolsa asegurada a la cintura que está cargada de magnesio en polvo para mejor agarre en las manos.
  • Protector de cuerda: está diseñado para evitar el desgaste de cuerdas fijas o cintas por fricción.
  • Cuerda dinámica para escalada: va anclada al arnés, su elasticidad permite que la cuerda se estire, disminuyendo el impacto en caso de una caída.
  • Mosquetón: permite conectar diferentes elementos de la cadena de aseguramiento, como la cuerda y las cintas.
  • Cintas largas y cortas con mosquetones rectos y curvos: unen la cuerda a los seguros en la roca para optimizar el recorrido.
  • Stoppers: sirven para colocar un mosquetón.
  • Cams y friends: fisurero de levas, consiste en un principio de acción de fuerzas opuestas para mantenerse fijos al interior de una grieta.
  • Grigri: es el asegurador de referencia para la escalada en polea.
  • Asegurador o ATC: dispositivo de aseguramiento tubular versátil y ligero que utiliza la fricción para detener caídas. El mosquetón de seguridad debe estar cerrado para proteger la vida del escalador.
  • Pies de gato: zapatos con una suela lisa que permiten escalar en roca con mejor agarre.

En la montaña también se aprende a superar los propios límites. Conozca la historia de Wendy Franco y cómo encontró en las alturas una forma de resiliencia.