Esta enfermedad puede curarse por completo si se detecta a tiempo. Desafortunadamente, los mitos y el tabú alrededor de la salud masculina han alejado a los pacientes de la consulta y han convertido al cáncer de próstata en uno de los más comunes y letales. Dos bogotanos pueden contar su historia con la enfermedad gracias a que actuaron a tiempo y sin miedo.
Rogelio Boissard tiene 62 años y es tan juicioso con su salud que desde 2011 tiene una hoja de Excel con los resultados del antígeno prostático específico (PSA), un examen de sangre que mide los niveles de esta proteína que produce la próstata. Él lo realiza junto con el tacto rectal todos los años, religiosamente, para evaluar el riesgo de cáncer. Fue su decisión llevar ese registro, nadie lo obligó, porque su papá tuvo cáncer de próstata. “Uno a veces debe deducir cosas”, cuenta del otro lado de la pantalla. En 2024 su antígeno prostático estaba en 4.3 ng/mL (nanogramos por mililitro) y él sabía que debía estar por debajo de 4. Cuando vio el resultado, Rogelio salió corriendo al médico.
Germán Guevara tiene 76 años y hacía lo propio; también se realizaba el examen de antígeno y el tacto rectal que siempre salían bien. Por eso no volvió al médico hasta que empezó a tener molestias para orinar en 2022. Le ordenaron análisis y los resultados mostraron que el descuido había salido caro: tenía la próstata agrandada y el antígeno prostático elevado. Una biopsia lo confirmó: tenía un cáncer que ya se había diseminado a los ganglios alrededor de la próstata y a los huesos, había hecho metástasis.
En Colombia, más del 40 % de los casos de cáncer de próstata se detectan cuando la enfermedad ya está avanzada.
Rogelio y Germán decidieron contarle su historia porque tienen muy claro que la mayoría de los hombres no tienen la disposición a consultar a un médico y eso es un problema. Aunque el cáncer de próstata es una enfermedad que tiene una gran posibilidad de curación, es el cáncer más frecuente y uno de los más letales en hombres en Colombia. La razón de que esto sea así es precisamente que los pacientes no consultan o cuando deciden hacerlo ya es muy tarde.

Conociendo al enemigo
La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino. Está ubicada debajo de la vejiga y rodea la uretra, que es el conducto por donde sale la orina. La función principal de la próstata es producir el líquido prostático que es la base del semen, explica Luis Salgado, especialista en urología oncológica, jefe del departamento de urología de la Clínica Universitaria Colombia y el médico que atendió a Rogelio y a Germán.
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El cáncer aparece cuando hay una reproducción anormal e incontrolada de células dentro de la próstata. No hay un solo tipo: el más común es el adenocarcinoma acinar, pero hay otros como el ductal, el neuroendocrino y el de células escamosas, que si bien son poco frecuentes suelen ser muy agresivos. Como en los demás tipos de cáncer, el de próstata puede ser localizado, es decir, que está alojado solamente en la próstata. En este estado, dice el doctor Salgado, la enfermedad es asintomática, por eso es tan importante ir a todos los chequeos así no haya ningún malestar. Es en ese momento en el que los tratamientos disponibles pueden llevar a la curación total de la enfermedad.
Cuando el cáncer es no localizado, significa que las células han migrado a otros órganos como los huesos, los ganglios y las vísceras. En este momento los pacientes ya suelen tener síntomas como dificultad, dolor o sangrado al orinar, dolor de huesos, decaimiento o pérdida de peso. Desafortunadamente, cuando ya se presenta un cáncer avanzado, es cuando los hombres suelen consultar al médico. En Colombia más del 40% de los cánceres de próstata se detectan en esta etapa, de acuerdo con la Cuenta de Alto Costo del Ministerio de Salud. En estados avanzados pensar en una cura es difícil, pero tampoco es una sentencia de muerte; actualmente existen alternativas para desacelerar el progreso de la enfermedad, prolongar la vida durante varios años y preservar el bienestar del paciente.
Los factores de riesgo del cáncer de próstata incluyen tener más de 50 años, tener antecedentes familiares de la enfermedad y heredar mutaciones en los genes BRCA, que están asociadas a mayor probabilidad de desarrollar varios tipos de cáncer. La incidencia y la mortalidad también son mayores en los hombres afrodescendientes, lo que explica por qué el cáncer de próstata es más común en departamentos como San Andrés y Providencia, algunos departamentos del Caribe y el Valle del Cauca, según las estimaciones de incidencia y mortalidad para los cinco principales tipos de cáncer en Colombia, publicadas en la Revista Colombiana de Cancerología.

El tabú que pone en riesgo la salud masculina
Detectar si algo anda mal con la próstata es sumamente sencillo y rápido, pero paradójicamente, es en este punto donde las circunstancias se complican debido a los tabús y al machismo. Hay dos exámenes que todos los hombres deben realizarse a partir de los 50 años, así no tenga síntomas, y desde los 45 en caso de que existan antecedentes familiares de cáncer de próstata, como un padre o un hermano que tengan o hayan tenido la enfermedad. Uno es la prueba de antígeno prostático específico o PSA, el examen de sangre que mide los niveles de una proteína que produce la próstata, y del que Rogelio llevaba registro, y el otro es el temido y satanizado tacto rectal que sirve para revisar si la próstata ha aumentado de tamaño o si hay presencia de alguna anormalidad. Es necesario hacer los dos exámenes, aclara el doctor Salgado, para tener una idea clara del estado de la glándula.
Rogelio y Germán no son como la mayoría de hombres, por eso nunca han tenido problema en ir al urólogo y hacerse el tacto rectal cada vez que sea necesario y hablan del tema con la tranquilidad con la que todos deberíamos hacerlo. ¿Es un procedimiento incómodo? Sí, ambos lo aceptan, ¿pero qué examen médico es divertido? Ninguno, nadie disfruta de sacarse una muela o de recibir una inyección, e igual hay que hacerlo, especialmente si de eso depende la vida. Gracias a eso Rogelio y Germán siguen aquí y pueden contar el cuento.
Los dos coinciden en que el terror de los hombres con el tacto es infundado porque, si bien es molesto, no duele y es supremamente rápido. Lo mismo dice su doctor Luis Salgado cuando explica cómo se hace: el médico introduce un dedo en el recto del paciente y palpa la próstata por aproximadamente 15 a 20 segundos, nada más. Y aún así existe toda una biblioteca de chistes ridículos y mitos infundados sobre el tacto rectal. Pero el cáncer de próstata no es un chiste: es el cáncer más frecuente y letal en hombres en Colombia; cada año hay 16.400 nuevos casos de la enfermedad y más de 4 mil muertes en el país, dice el Observatorio Global del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud.

Actuar a tiempo
Con los exámenes en la mano Rogelio fue al urólogo y le confirmaron que tenía un nódulo en la próstata, era cáncer. El doctor Salgado le ofreció dos alternativas: extraer la próstata con cirugía, un procedimiento conocido como prostatectomía radical, o hacer sesiones de radioterapia. Él decidió operarse en 2025. La enfermedad y el tratamiento no lo asustaban tanto, su preocupación era si volvería a tener una vida sexual plena, y no le da pena decirlo. Como en todos los tratamientos médicos puede haber efectos secundarios y tener problemas de erección era uno de ellos, pero no era nada que no pudiera resolverse con medicamentos. La cirugía en una fase inicial del cáncer como la de él tiene una tasa de curación cercana al 98%, así que para Rogelio no había nada más que decir.
Germán, que había dejado de hacerse exámenes, ya tenía un cáncer avanzado que había migrado a los ganglios cercanos a la próstata y a la cadera. El doctor Salgado le ordenó cinco sesiones de radioterapia para destruir las células malignas, pero debido a las complicaciones derivadas de la enfermedad dejó de orinar por completo y primero tuvieron que operarlo en 2023. La radiación le produjo cistitis actínica, una inflamación en la vejiga y además vivía con el miedo constante a tener que ir a urgencias en caso de sufrir algún sangrado. Eso por fortuna nunca pasó. Después de la radioterapia, Germán continuó el tratamiento con medicamentos durante dos años y medio. Su humor ácido y la templanza lo ayudaron a sobrellevar esta experiencia.
El tacto rectal dura apenas entre 15 y 20 segundos, no duele y, junto con el examen de antígeno prostático específico (PSA), es clave para detectar el cáncer de próstata a tiempo.
En los últimos años han surgido nuevos tratamientos contra el cáncer de próstata en estado avanzado que ayudan a retrasar la progresión de la enfermedad, extender la supervivencia, reducir los síntomas y mantener la calidad de vida de los pacientes. Algunos de ellos son los inhibidores de receptores de andrógenos, que bloquean la acción de la testosterona para frenar el crecimiento de células cancerosas; también existen los radiofármacos especializados en tratar el cáncer metastásico, especialmente el que ha migrado a los huesos, explica Camila Tunjano, uróloga y médica de enlace científico de oncología de Bayer. Las tendencias actuales en innovación contra el cáncer de próstata también incluyen la medicina de precisión para crear terapias personalizadas contra alteraciones genéticas, inmunoterapia y la combinación de tratamientos como inhibidores androgénicos y quimioterapia.
El valor de cuidarse a sí mismo
Ya ha pasado más de un año desde que Rogelio se operó. Está libre de cáncer, pero no olvida nunca sus chequeos anuales. Su vida sexual lo hace feliz y dice que vive al día porque aprendió que la vida es hoy. Cuando les contó a sus amigos que tenía cáncer de próstata no hubo burlas, solo apoyo y cariño de otros hombres que al escucharlo resolvieron hacerse cargo de su salud y consultar al médico.
Hace un par de semanas Germán tenía en la mano el examen que mostraba el progreso de la enfermedad. No fue capaz de abrirlo, pero se lo mostró al doctor Salgado quien le informó que ya no había cáncer. Germán dice que es un hombre aplomado, pero cuando supo la noticia se puso a llorar. “Yo estuve de buenas, me demoro un poquito más y mi caso hubiera sido muy grave”, dice. Cuando terminamos de hablar le pregunto qué le diría a un hombre que no le gusta ir al médico: “mi mensaje a los señores es que dejen la pendejada”. Y con el mismo desparpajo de su respuesta yo dejo anotado su consejo aquí.
El tacto rectal dura apenas entre 15 y 20 segundos, no duele y, junto con el examen de antígeno prostático específico (PSA), es clave para detectar el cáncer de próstata a tiempo.

ABC del cáncer de próstata
| ¿Qué es la próstata? | Es una glándula del aparato reproductor masculino encargada de producir el líquido prostático que es la base del semen. |
| ¿Qué es el cáncer de próstata? | Es la reproducción anormal e incontrolada de células dentro de la próstata. El cáncer más común es el adenocarcinoma acinar. Hay otros como el ductal, el neuroendocrino y el de células escamosas. Estos últimos son poco frecuentes, pero más severos. También hay localizados, es decir, que solo están presentes en la próstata y no localizados, que significa que las células malignas han migrado a otros órganos. |
| Factores de riesgo | Tener más de 50 años, antecedentes familiares como padre o hermanos que tengan o hayan tenido la enfermedad, mutación en los genes BRCA, ser una persona negra o afrodescendiente. |
| Detección | En sus etapas iniciales es asintomático, por eso la insistencia en realizarse chequeos frecuentes así no haya ningún malestar. Las dos pruebas de detección son el examen de antígeno prostático específico y el tacto rectal. Es fundamental hacer las dos, una no reemplaza a la otra. Los hombres deben hacerse estos exámenes a partir de los 50 años, así no tengan síntomas, y a partir de los 45 si tienen antecedentes familiares de la enfermedad. |
| Mitos | Los hombres suelen no consultar al urólogo por temor o prejuicios al examen de tacto rectal, pero es clave para evaluar el estado de la próstata. Esta prueba dura apenas un par de segundos, no duele y no requiere preparación. |
| Tratamiento | Cuando se detecta a tiempo es posible curar la enfermedad con una cirugía para extraer la próstata o con sesiones de radioterapia. Cuando es un cáncer avanzado hay otros tratamientos como quimioterapia, radiofármacos, medicamentos hormonales entre otros, que no curan, pero sí retrasan el avance de la enfermedad y prolongan la vida del paciente. |




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