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Finanzas conscientes: el camino hacia el equilibrio económico

La sabiduría financiera: una herramienta para el equilibrio

Arthur van den Pol es un profesional en finanzas que se dedica a asesorar personas en todo el mundo para que tomen decisiones conscientes sobre su dinero alineado a los valores individuales y a sus sueños.

Arthur (@polartinvestments) nació en Holanda pero ha pasado gran parte de su adultez viajando por el mundo (conoce 60 países), una de las actividades que le ha permitido su libertad financiera, aquella que empezó a cultivar desde que era un niño.     

En su país predomina la cultura del ahorro: “aprendí a gastar únicamente lo que tenía disponible. A diferencia de muchas personas que utilizan constantemente el crédito para consumo inmediato”. Lo entendió desde que era un niño y en compañía de su padre abrió una cuenta de ahorros para ahorrar antes de gastar y así ir desarrollando una estructura económica. Este aprendizaje temprano creó hábitos sólidos que luego se traducirían en decisiones financieras más estratégicas en su adultez. 

Gracias a la guía de su padre, también, empezó a invertir en la bolsa de valores a los 15 años.  Al terminar el colegio, estudió economía y realizó una maestría en finanzas con especialización en mercados bursátiles.   Durante sus estudios creó un grupo estudiantil de inversionistas, para educar a otros jóvenes sobre el funcionamiento de ese mercado. 

En su vida profesional trabajó como jefe financiero y posteriormente como analista en una empresa de inversiones. A pesar de tener buenos ingresos mantuvo un estilo de vida moderado: compartía vivienda, controlaba gastos y destinaba los excedentes a su inversión.  Uno de los principios fundamentales de la inteligencia financiera con la que Arthur logró su estabilidad fue no aumentar el nivel de gasto al mismo ritmo que aumentan los ingresos

Esa combinación de ingresos e inversiones le permitió renunciar a su empleo corporativo cuando dejó de sentirse motivado por el trabajo. Su objetivo no era acumular dinero, sino ganar libertad de decisión. Posteriormente se dedicó a viajar, compartir su experiencia y descubrió una vocación en la educación financiera. Fundó su empresa de consultoría independiente, Polart Investments, para ayudar a las personas a analizar su situación económica integralmente y tomar decisiones informadas. 

En esta entrevista el especialista comparte varios consejos para desarrollar una inteligencia financiera que permita una vida más equilibrada.

A la hora de manejar de manera inteligente las finanzas de un hogar

  • Elaborar un balance (activos y pasivos) para saber dónde está gastando la mayor cantidad de dinero y de dónde proviene.
  • Identificar ingresos y gastos. Muchas veces en los gastos fijos puede hacer ahorros, por ejemplo, cambiar el plan de celular, el internet… 
  • Diferenciar gastos fijos de flexibles. Las salidas, los restaurantes, los lujos, pueden ser estos gastos flexibles. Identifique realmente los que lo hacen más feliz. 
  • Detectar deudas de alto interés. 

La clave es el análisis integral, no las decisiones aisladas.

Fondo de emergencia: la base de la estabilidad

Arthur enfatiza la necesidad de construir un fondo de emergencia equivalente a seis meses de gastos totales. Este fondo cumple dos funciones: evitar el endeudamiento costoso y reducir el estrés financiero.  El comportamiento frente al dinero es trascendental. Muchas personas no logran ahorrar porque el dinero permanece visible en su cuenta y se percibe como disponible, por eso él recomienda separar el porcentaje destinado al ahorro inmediatamente al recibir el salario y trata de omitir ese dinero, no dejarlo visible y adaptar el consumo al saldo restante.

Esto transforma el ahorro en un gasto fijo obligatorio, no en una decisión opcional al final del mes. También propone una estrategia progresiva: cuando aumente el salario, destinar ese incremento directamente al ahorro sin modificar el estilo de vida anterior. Una vez consolidado el fondo de emergencia, recomienda diversificar inversiones, esto debe hacerse con la asesoría de un experto. La inteligencia financiera, entonces, no consiste únicamente en maximizar patrimonio, sino en equilibrar dinero, tiempo y por ende la felicidad.

 La inteligencia financiera es una combinación de:

  • Educación temprana. Por ejemplo darles una mesada y que aprendan a administrarla en varias necesidades o pagarles por algún pequeño trabajo.
  • Disciplina en el gasto.
  • Aprovechamiento estratégico de oportunidades macroeconómicas, por ejemplo, invertir en el mercado internacional (con asesoría).
  • Diversificación de inversiones.
  • Gestión psicológica del consumo.
  • Construcción de fondo de emergencia.
  • Toma de decisiones alineadas con valores personales.


Más allá del dinero, el objetivo final es alcanzar tranquilidad, libertad y coherencia entre los ingresos, el tiempo y el propósito de vida.Encuentra a Arthur en instagram: @polartinvestments y en su página polartinvestments.com/es