¿Cómo ha evolucionado el mundo de los anticonceptivos? ¿Se podría afirmar que algún método es más recomendado o sano que otro?
Resolvemos estas y otras dudas con una ginecóloga.
El mundo de los métodos anticonceptivos no solo es amplio y variado, sino que ha ido evolucionando a través de los años. Para entenderlo con más detalle, conversamos con la doctora Alejandra Galofre, ginecóloga y obstetra adscrita a Colsanitas.
Lo primero que debemos entender es que hay numerosas opciones para planificar. En principio, los anticonceptivos femeninos pueden dividirse en dos categorías: los métodos que incluyen componentes hormonales y los que no, que son llamados métodos de barrera y también ayudan a prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS).

Entre los métodos hormonales, el más conocido siempre ha sido la píldora. Cuando se aprobaron las primeras tabletas orales, en los años sesenta, estas contenían una dosis considerablemente alta de estrógenos (una de las principales hormonas sexuales femeninas). La doctora Galofre explica que por esta razón generaban efectos secundarios fuertes, como dolores intensos de cabeza y náuseas, entre otros síntomas.
Con la evolución de la medicina, se han creado tabletas anticonceptivas con dosis de estrógenos mucho más bajas. Estas incluyen también progestina, una forma sintética del progestágeno, que es otra hormona de la sexualidad. Por eso se les llama píldoras combinadas. También existen las pastillas que solo contienen progestina, conocidas como minipíldoras.

Según la doctora Galofre, la disminución de la carga hormonal es lo que más ha cambiado en la píldora a lo largo del tiempo. Los anticonceptivos orales combinados que encontramos actualmente en el mercado se consideran microdosis, pues contienen menos de 35 microgramos de etinilestradiol (estrógeno sintético) y una cantidad variable de progestinas. Dado que las progestinas son moléculas de tercera y cuarta generación, su formulación puede ajustarse a las necesidades de cada mujer. Este es el motivo por el cual se recetan distintas clases y marcas de pastillas anticonceptivas.
En cuanto a los métodos de barrera, la evolución no ha sido tan considerable pero hay algunos avances paulatinos en formas y materiales. Si bien algunos tienen un porcentaje alto de eficacia, la doctora Galofre afirma que los métodos de barrera en general son menos eficaces que un método de planificación hormonal.
Guía de opciones anticonceptivas femeninas*

Píldora
Tipo: Hormonal
Eficacia: 91 %
Tableta oral con estrógenos y progestina (combinada) o solo con progestina (minipíldora)
Modo de uso: Se toma todos los días a la misma hora. Protege mientras se use de forma continua, sin interrupciones.

Dispositivo intrauterino hormonal (DIU)
Tipo: Hormonal
Eficacia: 99 %
Dispositivo de plástico flexible en forma de T que se inserta en el útero. Contiene un tipo de progestina: levonorgestrel. Libera la hormona de manera continua, una cantidad pequeña cada día.
Modo de uso: Una vez insertada puede permanecer en el útero entre tres y ocho años.

Inyección
Tipo: Hormonal
Eficacia: 91 %
Inyección que contiene las hormonas sintéticas (estrógenos y progestina o solo progestina).
Modo de uso: Se aplica una vez al mes o cada tres meses.

Parche
Tipo: Hormonal
Eficacia: 91 %
Adhesivo delgado que se pega a la piel. Se puede pegar en la parte externa superior del brazo, en los glúteos, en el abdomen o en la espalda. Libera estrógenos y progestina.
Modo de uso: Durante tres semanas se inserta un parche nuevo cada semana. La cuarta semana no se usa parche.

Anillo vaginal
Tipo: Hormonal
Eficacia: 91 %
Dispositivo flexible y transparente que se inserta en la vagina. Está hecho de un copolímero de etileno-vinil acetato, que es un tipo de plástico flexible y seguro para uso médico. Contiene estrógenos y progestina.
Modo de uso: Se inserta en la vagina y permanece ahí durante tres semanas. Una semana después de haberlo sacado se inserta uno nuevo.

Preservativo
Tipo: Barrera
Eficacia: 82 % - 85 %
Funda de látex, poliuretano o poliisopreno que se ubica en el pene.
Modo de uso: Se coloca en el pene antes de la penetración.

Diafragma
Tipo: Barrera
Eficacia: 83 %
Cúpula de silicona o látex que se inserta en la vagina.
Modo de uso: Se le agrega espermicida y se coloca en la vagina antes de la penetración. Se retira unas horas después.

Condón femenino o condón interno
Tipo: Barrera
Eficacia: 79 %
Funda de poliuretano o nitrilo con dos aros flexibles, uno para el cuello del útero y otro que queda fuera de la vagina.
Modo de uso: Se coloca antes de la penetración. Es desechable.

T de cobre. Dispositivo intrauterino no hormonal
Tipo: Barrera
Eficacia: 99 %
Dispositivo plástico en forma de T, recubierto de alambre de cobre, que se inserta dentro del útero.
Modo de uso: Una vez insertada puede permanecer en el útero entre cinco y diez años.

Óvulos espermicidas
Tipo: Barrera
Diafragma
Eficacia: 83 %
Cápsulas pequeñas con espermicida que se introducen en la vagina
Modo de uso: Se introducen minutos antes de tener relaciones sexuales y el efecto dura una hora.
*Esta información está basada en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Clínica Mayo de Estados Unidos, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS).
**El porcentaje de eficacia corresponde al uso típico y no al uso perfecto del método, lo cual se acerca más a la vida real. Antes de escoger cualquier método se recomienda consultar con un médico.
La doctora Galofre enfatiza que es importante tener en cuenta que ningún método es 100 % efectivo. Ni siquiera los métodos definitivos, como la ligadura de trompas o la vasectomía en los hombres. Asimismo, afirma que aunque el preservativo sigue siendo un método anticonceptivo muy popular, las personas suelen olvidar que tiene un pequeño porcentaje de riesgo y que puede fallar por ruptura, deslizamiento, condiciones del material o uso incorrecto durante la relación sexual.
¿Cómo escoger un método anticonceptivo entre una oferta tan extensa?
Algunos métodos anticonceptivos tienen un porcentaje más alto de eficacia. Según la doctora Galofre, no se puede afirmar que uno sea más sano o menos riesgoso que otro. La recomendación siempre dependerá de la paciente: de sus condiciones específicas, su estado de salud, su historia clínica y sus preferencias. Por eso, es importante consultar a un especialista para elegir el método más adecuado.

Mitos que continúan vigentes
Hay dos mitos muy comunes. El primero es que si los anticonceptivos se usan durante muchos años pueden provocar daños a la salud. El segundo es que pueden causar infertilidad. La doctora Galofre aclara que ningún método de planificación altera la fertilidad de una paciente.
Un tercer mito es que los métodos hormonales están relacionados con el aumento o la disminución de peso. Este mito hace que algunas mujeres no se atrevan a planificar. “En realidad, el método de planificación hormonal no es la causa de estos aumentos o pérdidas de peso; es algo metabólico o constitucional de la paciente”, explica la doctora.






Dejar un comentario