Cabal y Farah: Hermanos dentro y fuera de la cancha

Por: / Septiembre 2019

En 2011 decidieron dejar sus carreras individuales para juntar sus talentos en la categoría de dobles. El resultado del esfuerzo y el trabajo en equipo es el primer lugar en el ranking de dobles de la ATP y el primer Grand Slam para Colombia. Los caleños siguen enfocados en alcanzar otros triunfos.

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o es casual. Dos de las parejas que han marcado un hito en la historia de los dobles en el tenis mundial son hermanos: los gemelos estadounidenses Bob y Mike Bryan, la pareja más laureada del tenis, y las imbatibles Serena y Venus Williams, con ocho medallas olímpicas y 14 títulos de Grand Slam. Los caleños Robert Farah y Juan Sebastián Cabal, hoy número uno en dobles en el ranking de la ATP Tour, también lo son. Ellos mismos se han encargado de dejarlo claro: “más que amigos, somos hermanos”.

Esta hermandad ha dado buenos frutos desde 2011, año en el que decidieron complementar sus talentos en la cancha. Y también desde que el sudafricano Jeff Coetzee, un tenista especializado en dobles, puso su experiencia como entrenador para llevarlos a la cima. En 2014 y 2016 llegaron a ser los número tres del mundo en dobles. Por eso, cuando le preguntaron a Coetzee por una meta a largo plazo, dijo convencido: “Convertirlos en la mejor pareja del mundo”.

El pasado 13 de julio, después de 4 horas y 56 minutos de partido, los colombianos hicieron el punto de la victoria frente a los franceses Roger Vasselin y Nicolas Mahut, sobre la cancha del mítico torneo de Wimbledon, donde habían participado en siete ocasiones anteriores. Esta vez, por fin, Cabal y Farah ganaron su primer Grand Slam, y lo suman a los 14 títulos obtenidos durante toda su carrera y a las 16 finales que han disputado juntos.

Se conocieron en las canchas del Club Social Tequendama en Cali, cuando sus estaturas apenas sobrepasaban la malla. En esa época les tocaba enfrentarse porque eran los mejores de todo el Valle del Cauca. En 1998, Colsanitas vio en ambos su potencial de campeones y los integró a su equipo, recién conformado.

Ambos llegaron al tenis por caminos distintos: Robert era alumno de su padre, un profesor de tenis libanés que había llegado a Cali con su esposa y sus dos hijos en 1987. Juan Sebastián vivía a dos cuadras del club y sus padres lo alentaron a practicar tenis para que gastara su exceso de energía. Desde entonces, esta historia es de los dos.

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// Foto de AFP //

¿Cómo influye en el juego esa relación de hermanos, de amistad más allá de la cancha?

Juan Sebastián Cabal (JSC): Hay tanta confianza, tanta hermandad, que el ego se va a otra parte. Se tienen las cosas muy claras como equipo, no estamos mirando quién es mejor, simplemente se trabaja para mejorar. Cuando se critica se hace en forma constructiva, sin atacar, por el bien de ambos. No nos echamos culpas porque sabemos que los dos estamos dando el 100 %.

Robert Farah (RF): Influye porque los dos tenemos claro qué queremos. Cuando en una empresa las metas están claras, todos trabajan por el mismo fin. Tenemos la suerte de que además de ser hermanos, de querernos de la manera como nos queremos, tenemos las mismas metas, la misma disciplina, los mismos modos de trabajo. Y eso facilita las cosas. Es importante tener el ego lo más abajito posible y saber cuándo retroceder o dar la razón. Ese es el éxito de una pareja en la cancha. 

Se vinieron a vivir a Bogotá siendo adolescentes, y vivieron en la casa donde Colsanitas tenía concentrado a todo su equipo de tenis. ¿Qué fue lo mejor y lo más duro de esa etapa?

JSC: Lo más duro fue alejarnos de la familia, los amigos, el colegio. También fue difícil acomodarse a vivir con gente que no era tu familia. Tuvimos que entender que todos somos diferentes y que cada uno tiene sus cosas, sus mañas, y respetárselas. Como éramos jóvenes fuimos muy abiertos para llevárnosla bien y entendernos lo mejor posible. En últimas no se sintió tan drástico porque estábamos con buenos amigos, la pasábamos muy rico.

RF: Fue muy chévere que Colsanitas nos concentrara a todos en Bogotá. El ambiente era muy sano y pudimos hacer muy buenos amigos. Fue una experiencia divertida y una buena oportunidad para enfocarnos, mejorar nuestro tenis y crear una familia que sigue junta después de tantos años.

La disciplina, un tema recurrente entre los atletas de alta competencia. ¿Cómo la trabajan y qué tan importante es en sus vidas?

JSC: La disciplina es todo. No solo en los deportistas sino en todo el mundo. Las personas que trabajan con disciplina llegan más lejos. Y la disciplina es lo que demuestra qué tanto quieres lo que haces. Lo duro es renunciar a planes con tus amigos porque tienes que entrenar al día siguiente. Pero hay momentos para todo, para las fiestas también hay momentos. No lo veo como un sacrificio porque disfruto mucho el deporte.

RF: Para mí nunca fue difícil, siempre he sido disciplinado. Es más duro quedarme en la cama. Si creas una rutina de estar acostado todo el día, comiendo mal, rumbeando, tu cuerpo y tu mente se acostumbran a eso. Y se te va a dificultar más ir a trabajar. Y lo contrario, si tus rutinas son comer bien, hacer ejercicio, estar activo, tu cuerpo te lo empieza a demandar. Claro, hay días en los que uno tiene pereza, pero son los días en que más tienes que empujarte a salir.

Robert, haber decidido dejar el tenis para ir a la universidad fue una experiencia que le permitió conocer una vida fuera de las canchas y aprender…

Me hizo madurar. Tenía que elegir si estudiar o no. Tenía que tener buenas notas y además rendir en la cancha. Y como tengo esa personalidad de hacer bien todo lo que hago, entonces progresé en el tenis, salí bien en mis estudios y pude quemar la etapa de salir a rumbear, porque hay deportistas que les toca quemar esa etapa siendo profesionales, y ese no es el momento. En los veranos tenía que trabajar diez horas al día para ganar la plata del siguiente año. Tuve que lucharla, y entender que se debe trabajar duro para uno conseguir lo que quiere. También supe que podía ganarme la vida con el tenis. Es de las enseñanzas más lindas que me ha dado la vida. Agradezco mucho esa decisión porque me hizo crecer mucho.

En sus carreras tuvieron momentos en los que no les estaba yendo como esperaban. ¿Pensaron en el retiro? ¿O más bien sirvió para tomar impulso?

JSC: Sí, hay momentos muy duros durante toda la carrera, en que no sales adelante por equis razón, los resultados no llegan, te lesionas... Pero nosotros hemos tenido el privilegio de contar con el apoyo de Colsanitas y todo el equipo. En esos momentos los psicólogos te ayudan a definir qué es lo que te gusta, qué quieres hacer y a no tomar una decisión a la carrera ni por un momento de debilidad.

RF: Cuando fui a la universidad pensaba que ya no iba a ser profesional; quise estudiar y buscar mi vida fuera del tenis, aunque no estaba decidido completamente a dejarlo. Eso me permitió estudiar y jugar al mismo tiempo. Y a los dos años y medio de estar estudiando decidí convertirme en profesional. Lo importante es que te esfuerces el 100 % en la decisión que tomes. Porque si te dedicas a ser profesional pero tu cabeza está en otra parte y no estás al 100 %, no sirve de nada.

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// Foto de Coldeportes //

 En el tenis es muy importante la concentración, la preparación mental ¿Cómo trabajan ese aspecto?

JSC: La parte mental para un deportista es fundamental. La mente es lo que ordena al cuerpo qué sentir, qué hacer, cuánto aguantar, y mientras más fuerte eres mentalmente, mucho mejor. Eso también se aprende: a disfrutar el sufrimiento, a seguir luchando a pesar del cansancio o las adversidades.

RF: En el tenis la psicología es de las cosas más importantes. Trabajo con una psicóloga, y gracias a eso he podido alcanzar metas importantes en mi vida. He tenido el coraje de asumir la responsabilidad de trabajar en mi mente. Mucha gente no lo hace porque no es fácil indagar en tus miedos y en tus asuntos personales para tener un crecimiento.

¿Qué han significado las lesiones en sus carreras? ¿Qué han aprendido de esa experiencia?

JSC: Tengo mucho respeto y agradecimiento hacia mi médico, Ernesto Martínez. Él hizo la cirugía y el tratamiento y me dijo que la recuperación ya no dependía de él, sino de cuánto sacrificio y empeño le pusiera yo. Ya él había hecho lo mejor que podía. En Colsanitas estuve con los mejores especialistas, y hoy no tengo cómo agradecerles tanto porque les debo todo.

RF: He tenido varias lesiones pero ninguna tan grave como la de Sebas, ninguna ha sido de operación. En cada lesión aprendes algo. La última lesión que tuve fue en la espalda baja, y me tocó hacer una pausa de cuatro o cinco meses. Esa lesión fue la que más me enseñó, porque a partir de ahí empecé a hacer las cosas de manera diferente, para prevenir lesiones. A todas las experiencias, por más traumáticas que sean, les puedes sacar algo positivo.

Juan Sebastián, siendo su lesión de tanta gravedad, ¿tuvo miedo de tener que dejar el tenis o tenía fe en que lo iba a superar?

Con un diagnóstico tan grave mi prioridad era no quedar inmóvil o no tener que depender de un bastón. Quería quedar con una rodilla hábil para poder hacer deporte, aunque no fuera de alto rendimiento. Porque el deporte ha sido mi vida y no me veía sin eso. Con esa mentalidad trabajé y poco a poco se fue dando la recuperación. 

"He tenido el coraje de asumir la responsabilidad de trabajar mi mente. Mucha gente no lo hace porque no es fácil indagar en tus miedos para tener un crecimiento".

¿Qué creen que les ha aportado el entrenador Jeff Coetzee? ¿Qué ha hecho por ustedes?

JSC: Nosotros nos llevamos los aplausos, pero estamos donde estamos por el equipo que tenemos detrás. El entrenador, el preparador físico, el fisioterapeuta... Nosotros dependemos de ellos. Jeff nos ha enseñado mucho: jugó dobles, nos encarriló a hacer las cosas mejor de lo que podíamos hacerlas. Jeff es muy trabajador, enfocado en lo que quiere, con metas claras. Confió en nosotros y en que lo íbamos a hacer.

RF: Cuando tienes un equipo en el que confías, las cosas salen mejor. El entrenador es especializado en dobles, ha estado en el top 10 de los dobles, sabe el camino. Para nosotros fue importante rodearnos de personas que supieran cómo llegar y que gozaran el camino. Y eso fue lo que hizo Jeff.

¿Qué tan importantes son los padres en la construcción de un campeón? ¿Cómo fue en el caso de ustedes y cómo quieren ser con sus hijos?

JSC: Mis padres nunca me obligaron, solo veían que jugar tenis me hacía feliz. Igual quiero ser con mi hijo, apoyarlo en lo que él decida y lo haga feliz: deporte, música, estudio. Como padres somos responsables de guiarlos lo mejor posible. No podemos vivir la vida que hubiésemos querido a través de ellos. Que sea feliz en lo que hace. Los padres podemos ser el mejor ejemplo para los hijos.

RF: La familia tiene un rol muy importante. Los padres tienen que empujarte a entender esa disciplina y marcarte el camino. Muchas veces un niño no quiere salir a entrenar... porque al principio es un juego, pero luego se vuelve un trabajo. Y cuando eso pasa, no lo disfrutas tanto. Ahí es donde uno tiene que entender que es un proceso que a largo plazo va a dar resultados. Es un equilibrio delicado, porque si te empujan demasiado te quemas, y si no te empujan no entrenas.

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// Foto de Coldeportes // 

La carrera deportiva es muy corta. ¿Como se ven en 20 o 30 años?

JSC: Hoy estoy enfocado en el tenis, no he pensado qué quiero hacer. Lo que sí me gustaría es poder ayudar a otros deportistas a que cumplan su sueño, que vivan lo que yo he vivido. Es la forma de retribuirle al deporte, que me ha dado tanto.

RF: No sé. Prefiero vivir un poco más en el presente. 

¿Y cómo ven el desarrollo del tenis en Colombia?

JSC: Va creciendo. Lo más duro siempre es hacer algo por primera vez. Y obviamente el apoyo que hemos tenido nosotros ha sido fundamental y lo sigue siendo con otras generaciones. Colsanitas ya sabe lo que funciona, tiene mayor eficiencia para sacar mejores jugadores. Mientras más deportistas de élite haya, más jóvenes van a seguir esos pasos.

RF: Colsanitas está haciendo un gran trabajo para que sigamos cosechando buenos títulos en el tenis. Tenemos buen talento. El camino poco a poco se va a conociendo más, y solo es que los jóvenes estén dispuestos a trabajar para llegar a lo más alto.

¿Cuáles son las próximas metas?

JSC: Ganar una medalla olímpica siempre será muy especial y está dentro de nuestras metas del próximo año. Vamos a hacer lo posible, ojalá podamos darle esa alegría a Colombia. Siempre hay una meta más arriba por lograr. Los récords están para batirlos. Es imposible no tener una meta en tu cabeza.

RF: Una medalla olímpica sigue siendo una meta muy importante, como volver a ganar Wimbledon u otro Grand Slam. De ahora en adelante lo importante es crecer el palmarés y ganar más torneos. Y solo puedo soñar en ganar todos con Sebas.

¿Qué es para ustedes el bienestar?

JSC: Es tranquilidad y goce, sin estrés.

RF: El bienestar es físico, psicológico y espiritual. Entender qué es bueno para ti y tener el coraje de asumirlo. Cada uno sabe qué es lo mejor para sí mismo, no te puedes mentir. Cuando te dejas de mentir y asumes esa responsabilidad de hacer lo mejor por ti, llega el bienestar.

 

// Foto de apertura de Kaitlyn Dolan //

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