Engordar en vacaciones: el gran dilema

Por: / Ilustración: Super User / Enero 2017

Guardar la compostura durante las vacaciones es posible si se tienen en cuenta algunas recomendaciones. Disfrute del descanso sin hacer dieta y sin engordar.

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P

rimer día del regreso al trabajo, a la universidad. Empieza otra vez la rutina. Indiscutiblemente, hay que hacer un chequeo y subirse a la báscula, pero al ver el número marcado, se oye un grito en el cielo.

¡Este año fueron cinco kilos de más!

“No puede ser, seguramente es retención de líquidos”... O “pero si no fue tanta la comida en la finca…” La realidad es que en medio del descanso y la alegría de las vacaciones no está uno pendiente de controlar las porciones ni las cantidades.

¡Qué problema! Ahora toca hacer una dieta, ir al gimnasio y luego, en seis meses, llegarán las otras vacaciones y el ciclo vuelve a empezar; pareciera que no tiene fin.

Lo que muchos no saben es que ese cuentico de que “todo el mundo se engorda en vacaciones” es una falacia. Es posible mantener el peso intacto. ¿Cuál es la fórmula mágica? Simple. Controlar las porciones y evitar una serie de errores que todos cometemos en la temporada de fin de año.

De la mano de tres expertas en nutrición, le contamos cuáles son los consejos más efectivos para no engordar en vacaciones.

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1. Evite comer y beber de más

 “No podemos permitir que nuestros hábitos alimenticios se vayan también de vacaciones”. Con esta premisa, la doctora Yani María Lozano Vargas, nutricionista-dietista adscrita a Colsanitas, explica que a menudo uno de los principales problemas es que la gente, de por sí, no es saludable en su cotidianidad y obviamente, al irse a un hotel todo incluido con la familia y amigos, pierden el control y caen en los excesos de alimentos y de licor. Mantener una alimentación saludable y saber controlar las porciones debe ser un estilo de vida, no una práctica “para de vez en cuando”.

2. No haga dieta antes de las vacaciones

Realizar una dieta restrictiva previa a las vacaciones para lograr un objetivo específico (por ejemplo, verse bien en vestido de  baño)  es  una  equivocación.  Esas  dietas  generalmente son muy estrictas e hipocalóricas, por lo cual logran pérdidas de mucho peso de manera rápida. Pero, ¿qué pasa luego? Tan pronto se suspenden y se vuelve a consumir alimentos como harinas, postres, grasas y comidas rápidas en grandes porciones, se genera un efecto rebote, en el cual se incrementa el peso perdido y hasta más.

3. Diga adiós al sedentarismo

Lógicamente, todos queremos descansar, dormir hasta tarde y hacer pereza cuando estamos en vacaciones. El problema es que la quietud, sumada al exceso de calorías, es la fórmula más eficaz para subir de peso. Por ello, una de las maneras más prácticas para no engordar es mantenerse activo durante las vacaciones, hacer algo de deporte, caminar, usar la bicicleta.

4. Tome mucha agua

Permanecer hidratado es fundamental. No importa si se está o no de vacaciones. ¿La razón? El agua permite eliminar toxinas, y adicionalmente, calma la ansiedad. Muchas personas creen tener hambre cuando en realidad están deshidratadas. Eso sí, la mejor opción es el agua mineral; nada de gaseosas, aguas saborizadas y jugos de frutas, porque generalmente estas bebidas envasadas tienen más azúcar de la recomendada. No hay razón para suspender en vacaciones los ocho vasos de agua al día.

5. Coma entre comidas

Es importantísimo mantener el metabolismo activo y, sobre todo, no llegar famélico a la noche porque después, con tanta hambre, el único resultado será arrasar con toda la comida que le ofrezcan. No importa tampoco qué tanto se haya pecado: los ayunos prolongados “para compensar los excesos” no son recomendables. Una sola comilona no hará engordar a nadie; el secreto es retomar el camino de la alimentación saludable tan pronto sea posible.

6. La asesoría es clave

Lo recomendable es acudir a un profesional en nutrición y dietética para definir el tipo de alimentos, las cantidades y las frecuencias de consumo de acuerdo con las necesidades nutricionales individuales.

7. ¡Con las manos en la masa!

Para la comida de la noche -o en el caso de las vacaciones de final de año, para las novenas- se pueden preparar snacks saludables, que no contengan tanto hojaldre, mantequilla o aceites. ¿Alternativas? Burritos de jamón de pavo y queso, pinchos de pollo con vegetales de colores, frutas congeladas, galletas caseras de avena, mini sánduches de atún, arroz con leche elaborado con leche descremada.

8. Pilas con las porciones

Los bufés son el coco de las dietas. “Aunque todos los alimentos se vean deliciosos, hay que mantener el balance; se vale probar diferentes platos, pero en pequeñas porciones”, explican las especialistas.

9. No se olvide de las frutas y verduras

A la hora del desayuno o en las meriendas es importante garantizar que se están consumiendo suficientes frutas y verduras. Estas aportan fibra y ayudan al cuerpo a desintoxicarse por sí solo. “No está de más el consejo de reducir los carbohidratos durante el día, si se sabe, por ejemplo, que en la noche se tiene una invitación a comer”, añade la doctora Dirdi Nariño, médica con máster en Medicina Biológica y en Nutrición y Metabolismo Clínico.

10. Aprenda a compartir

Para nadie es un secreto que los postres son esos pecados hipercalóricos con los que más se dejan tentar los comensales. ¿Un consejo? Compartirlos. De esta manera no hay restricción; simplemente se está controlando un poco el total de calorías ingeridas provenientes del azúcar. Todos prueban de varios en pequeñas porciones.

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¿Y el trago qué?

El consumo frecuente de alcohol es un factor de riesgo para la salud. ¿Por qué? Porque el licor incrementa el estrés oxidativo del organismo y un trago no es más que calorías vacías que se absorben directamente en la mucosa gástrica, alterando la función del hígado e impidiendo la correcta absorción de nutrientes. Pese a que ningún profesional de la salud recomienda la ingesta de alcohol, durante las fiestas la copita para recibir el nuevo año o para los brindis son casi que inevitables. Por eso, le contamos cuántas calorías tienen los licores más populares, solo para que se haga una idea de lo que está tomando.

Cerveza: 45 Kcal por cada 100 ml.

Whisky: 119  Kcal por  100 ml

Tequila: 106 Kcal por 100 ml.

Vodka: 117 Kcal por 100  ml.

Champaña: 71 Kcal por  100  ml.

Cocteles: pilas, porque pueden ser ‘medianamente calóricos’ o ser ¡toda una bomba! Una piña colada puede rondar las 700 calorías, por vaso. ¡Eso equivale a una hamburguesa completa!

¿Es posible sobrevivir a las vacaciones sin engordar?

¡Claro que sí! De hecho, según la doctora Lozano, ese par de semanas de descanso pueden ser ideales para que las personas logren ponerse en forma, dado que van a tener más tiempo para incrementar la frecuencia y duración del ejercicio físico, así como de cocinar y probar nuevas recetas saludables.

 

Con la asesoría de la doctora Yani María Lozano Vargas, nutricionista dietista de la Universidad Nacional y adscrita a Colsanitas. Especialista en Ejercicio Físico para la Salud; doctora Carolina Pinzón Ospina, nutricionista dietista de la Universidad Nacional de Colombia, miembro del grupo de Nutrición de la Clínica Universitaria Colombia, y la doctora Dirdi Nariño, médica con máster en Medicina Biológica y en Nutrición y Metabolismo Clínico. Apoyo periodístico: Catalina Sánchez. 

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