Cada 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino. Aprovechamos la fecha para repasar, con evidencia actualizada, los mitos que más se repiten en consulta sobre el placer sexual femenino.
El clítoris no tiene 8.000 terminaciones nerviosas, como suele repetirse. Esa cifra, que circula desde hace casi 50 años, proviene de estudios hechos en animales. En 2022, un equipo de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón contó las fibras nerviosas del clítoris humano y encontró un promedio de 10.281, cerca de un 20% más de lo que se creía.
A partir de ese hallazgo, repasamos nuevos mitos y otros que ya habíamos abordado en el artículo "El orgasmo femenino: desmitificar el placer sexual".
Mito 1: Hace falta penetración vaginal para llegar al orgasmo
No necesariamente. Un estudio de la Universidad de Indiana encontró que solo el 18% llega al orgasmo únicamente con penetración, mientras que cerca del 37% necesita estimulación directa del clítoris.
Mito 2: Squirt, eyaculación femenina y orgasmo son lo mismo
No, son tres cosas distintas que suelen confundirse. El orgasmo es el clímax de la respuesta sexual. La eyaculación femenina es una secreción espesa y blanquecina que proviene de las glándulas parauretrales, también llamadas glándulas de Skene. El squirt, en cambio, es la expulsión de un volumen mayor de líquido transparente, que según los estudios disponibles podría ser orina diluida proveniente de la vejiga.
Además, ninguno de los dos depende del orgasmo: según la Sociedad Internacional para la Medicina Sexual, algunas mujeres experimentan squirt solo con la excitación. Tampoco deben confundirse con la incontinencia urinaria, que tiene causas distintas y no está ligada al placer. Finalmente, no todas las mujere

"El clítoris no tiene 8.000 terminaciones nerviosas como se creyó por décadas, sino más de 10.000."
Mito 3: El orgasmo desaparece con la menopausia
Falso. "Con la llegada de la menopausia no se acaba la vida sexual, ni los orgasmos, ni el placer sexual", afirma la doctora Alejandra Galofre en el artículo "El orgasmo femenino: desmitificar el placer sexual". La disminución de estrógenos puede generar sequedad vaginal, pero existen lubricantes y tratamientos médicos que permiten seguir disfrutando de una vida sexual plena.
Mito 4: Si no hay orgasmo, algo anda mal
Depende. La ausencia de orgasmo no siempre indica un problema de salud. Algunas personas llegan al clímax con más facilidad que otras, y la respuesta sexual puede variar según el momento, el estado emocional, el descanso, el estrés o incluso algunos medicamentos.
Distinto es cuando la dificultad se vuelve persistente o genera malestar, ahí sí conviene consultar. "Si una mujer experimenta dificultades para alcanzar el orgasmo o tiene inquietudes relacionadas con su salud sexual, es un motivo de consulta con un profesional de la salud", añade Galofre.

Mito 5: Todas las mujeres pueden tener varios orgasmos seguidos
No necesariamente. Después del orgasmo puede haber una fase de hipersensibilidad que dificulta una nueva estimulación inmediata. "No necesariamente una mujer va a poder alcanzar múltiples orgasmos durante una relación sexual. Aunque es posible, es una experiencia individual y no una regla", señala la especialista.
Detrás de estos mitos hay un mismo punto de partida: el cuerpo femenino sigue siendo menos estudiado que el masculino, y buena parte de lo que se repite como verdad científica no siempre lo es. La autoexploración y la consulta médica siguen siendo las herramientas más confiables para resolver dudas reales.





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